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Las perversiones del sistema
La violencia el mejor aliado de Bush El inmenso cielo azul que hoy cubre Francia y casi toda Europa no parece estar en consonancia con el sombrío panorama mundial. La prensa europea y mundial permanecieron este fin de semana sumergidos en el horror frente a tanta barbarie. La barbarie de ocupar una escuela, llenarla de explosivos, secuestrar a los niños y destruirles la esperanza que representa ese primer día de clase, pero además intimidarlos, amenazarlos, matar a sus propios padres frente a ellos. Pero aun mas bárbaros, si es que puede haber una escala para medir tanto horror, son los que supuestamente deben controlar la seguridad del Estado, de todos los ciudadanos y de pronto lanzan una masacre en lugar de negociar ante todo la protección del futuro de ese país, esa infancia que quedará para siempre marcada por esta violencia. Pero además, y no es un hecho banal e inocente, exportan ese modelo de barbarie a las pantallas del mundo entero. ¿Puede creerse que uno de los países mas poderosos del mundo en el terreno militar sea incapaz de controlar una crisis interna y rechazando la negociación propuesta por el presidente de una nación vecina que ingresó a la escuela ocupada, lance una irresponsable intervención militar contra 1200 personas sin darles casi ninguna posibilidad de supervivencia?. ¿Puede explicarse que no se hayan adoptado medidas sanitarias para la evacuación de los heridos, para enterrar a los muertos, para reconfortar a los familiares y para informarles el nombre de las víctimas o la localización de los heridos?. ¿Porque tanto caos, tanta violencia, tanto horror que recuerda las peores escenas de la segunda guerra mundial?. ¿Porque esta terrible masacre fue sometida a tanto silencio, tanta censura, tantas mentiras, tanta manipulación, mientras se mostraba al mundo la supuesta realidad?. ¿Porque no existió ninguna explicación oficial y detallada de los hechos?, ¿porque no funcionó la justicia?, ¿porque la única respuesta oficial fue un discurso guerrero de Putin prometiendo mas violencia en lugar de justicia?. El lunes Vladimir Putin reunido frente a la prensa internacional justificó la intervención rusa, felicitó a las fuerzas especiales por su acción y reafirmó la presencia de los militares rusos en Chechenia “el tiempo que sea necesario”. Al mismo tiempo criticó a los medios de prensa occidentales por debilitar a Rusia y se instaló en el conocido discurso del terrorismo internacional para justificar su barbarie políticamente calculada. Hubo 400, 500, 600 muertos? La información parece ser una cadena de mentiras oficiales que empieza el mismo día en que comienza la tragedia. Ese día se informa que hay 354 personas secuestradas en la escuela y no se conoce ni una palabra de la negociación con los secuestradores. Este procedimiento no es nuevo porque la desinformación parece ser el argumento principal de la política rusa. Como lo fue cuando desapareció el submarino Koursk bajo las aguas heladas del Artico. Como se manejó durante el secuestro del teatro Dubrovka de Moscú o cuando fueron derribados dos aviones de pasajeros la semana pasada. Ayer en la misma lógica de ocultar la verdad, Moscú desmanteló una iniciativa de la presidencia holandesa de la Unión Europea de simplemente pedir explicaciones sobre los hechos sucedidos. Mientras Putin anuncia mas violencia y una guerra total contra el terrorismo, los habitantes de Beslam, que conocen toda la verdad siguen buscando entre las ruinas, en las morgues improvisadas, recorriendo las calles con fotos de sus hijos por si alguien pudo verlos con vida. Ellos son los que tienen las verdaderas cifras del horror y conocen lo que vivieron, sin mentiras oficiales ni amenazas de violencia. Mientras tanto la televisión rusa repite sin cesar las palabras de Putin y el comentarista concluye “Debemos mantenernos unidos. Es una guerra. No sean indiferentes. Venceremos” Una vez mas se insiste en la lógica de guerra, la del miedo, de la censura, de la desinformación. La misma que ensombreció el territorio de los EEUU y ahora limita las libertades de sus ciudadanos. La misma que creó el caos, el desorden y la muerte en Irak y progresivamente se extiende a todo el Medio Oriente. La misma que enlutó América latina durante las dictaduras y con el plan Cóndor. La que mantiene en marcha una economía de completo desequilibrio planetario. Porque la lógica de guerra genera industrias que fabrican productos de alta tecnología y brevísima vida media, destinados a destruir cosechas, vidas humanas, viviendas, la continuidad de la vida, a romper los frágiles equilibrios culturales, sociales y medioambientales. Esa misma lógica de guerra necesita alimentarse de la violencia, es su substrato, su justificación. Entonces emerge y se consolida un eje Putin-Sharon-Bush frente a un mismo enemigo. Que no importa si es palestino o chiita o sunita o checheno o afgano, es igual, todo se amalgama, porque en definitiva es el enemigo imaginario contra el que se lanza una guerra sin fin. Putin se transforma en el mejor aliado de Sharon y de Bush y las declaraciones en los medios y las encuestas de opinión así lo demuestran. A pesar de los 45 millones de norteamericanos sin seguridad social, a pesar del inmenso déficit fiscal, el mayor de la historia de los EEUU, Bush se distancia de su rival electoral y se encamina hacia una re elección como cruzado en una guerra contra el mundo. Porque la lógica de guerra no es solo una batalla contra los individuos y el medio ambiente, es también una guerra contra la inteligencia. Porque introduce la violencia y el miedo en el pensamiento humano, impidiendo toda expresión creativa, toda construcción de futuro. La guerra genera la inmediatez, la vida breve, la ausencia de construcción. Todo es caótico, aleatorio, instantáneo. Porque ese inmenso esfuerzo organizativo de miles de años de experiencia humana ya no dura mas que un instante, el de la supervivencia. Pero además la misma lógica de guerra permite o impulsa las conductas aleatorias e irresponsables en cualquier parte del mundo, como las que pretenden que la organización de las actividades públicas quede totalmente en manos privadas, cuando se conoce la breve vida media de esas empresas, la discontinuidad y la heterogeneidad de la calidad de sus servicios. Poco a poco, lentamente, se ensombrece el futuro del mundo y es difícil ser optimista frente a la caída estrepitosa de los valores de la vida remplazados por la lógica de la guerra o del consumo. Ingresamos en una fase peligrosa de la historia, en una de las mayores perversiones del sistema, su justificación por la violencia. Sin embargo, aun en los momentos mas difíciles, siempre es posible reaccionar, proponer alternativas, que aun pequeñas, inicien un camino diferente. El lunes en Italia fueron miles los ciudadanos que desfilaron en las ciudades con velas encendidas pidiendo por la vida. Quizás este terrible episodio de Beslam agite las conciencias del mundo y permita iniciar un camino de prohibiciones absolutas para la especie. Nunca mas la muerte infantil, nunca mas este horror, nunca mas transformar a los niños, el futuro del mundo, en víctimas de la barbarie. Para escalar progresivamente hacia otros niveles superiores de la conciencia que permitan instalar definitivamente en las mente humana un NO a la guerra. Que haga posible una apertura del pensamiento hacia la creatividad, la innovación, la transformación de un mundo basado en la inteligencia de la gestión equilibrada, equitativa, ética, responsable de las sociedades y del medio ambiente. Construir una sociedad de valores que permita acceder a una cultura de paz. La única posibilidad de existencia. Frente al dolor inmenso de la muerte infantil, de esa terrible transgresión real y simbólica que representa matar los sueños y destruir la vida el día en que comienzan las clases, el día en que comienza el futuro, desarmados e inermes frente a la brutalidad, no nos queda mas que expresar un deseo, seguramente una inmensa utopía, creer que aun es posible la vida en este planeta desgarrado, fragmentado y violento, en donde ya no se trata de reivindicar ni los derechos humanos, ni los derechos del niño. Hemos retrocedido en este mundo de violencia muchos escalones en la evolución humana. Así como hace algunos años creíamos posible el derecho a la paz hoy precisamos reivindicar el derecho a la vida, porque el hombre se transformó como nunca en el principal enemigo de la especie.
Desde Paris,
Francia
- Fernando Lema.
http://www.fernandolema.com.ar | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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