|
1410 AM Libre - 3 de diciembre de 2003
Un mundo fragilizado
Esperanzas y respuestas de la sociedad civil organizada - Por Fernando
Lema
www.fernandolema.com.ar
Las noticias mundiales de esta semana, pero también las que se suceden
desde que se fragilizaron las ilusorias certezas que acunamos cuando el
mundo funcionaba de manera bipolar son inquietantes.
Quizás porque hay momentos en que se precipitan los cambios, los eventos,
los llamados de atención, pero sobretodo porque asistimos a una difícil
reacomodación de las sociedades a un planeta que sufre, desde un medio
ambiente muy castigado por una humanidad caótica, sin planificación
organizativa, sin una clara e integrada organización territorial, pero que
además decidió mirar el mundo desde la estrechísima ventana de la economía
neoliberal, sin medir las consecuencias y los costos, sociales, políticos,
ecológicos, de dejar librado a las exclusivas leyes del mercado, la
responsabilidad planetaria.
Quien preguntó a las sociedades si estaban de acuerdo con este modelo de
absoluta desregulación?, quien explicó que el neoliberalismo generaba cada
vez mayor desigualdad social para el mundo entero, que la mundialización
no era mas que la de los mercados, y nunca la de la cultura o del
conocimiento, que los estados, tal como los conocieron las generaciones
precedentes, se disolvían progresivamente y las empresas multinacionales
se volvían mas poderosas que las naciones. Quien dijo que el analfabetismo
aumentaría en las sociedades en desarrollo, que el acceso a la salud, al
agua potable, a la electricidad, sería cada vez mas difícil para los mas
pobres, que la educación tendería a privatizarse dejando en el camino a
millones de personas sin acceso a la sociedad del conocimiento. Quien
informó con claridad que el futuro del medioambiente se encontraría muy
comprometido, pero no para futuros lejanos sino para ésta y las próximas
generaciones, si no cambiamos el rumbo del planeta?. Quien señaló que el
agua potable y el petróleo serían los temas de mayor importancia para los
años próximos y que la paz del mundo se jugaría en torno a estos temas.?
La mayoría de los gobiernos del mundo no parecen haber estado en la
vanguardia de la defensa de sus territorios y de las sociedades que los
habitan y la mayor parte de sus decisiones, orientadas por razones
económicas, parecen ser extremadamente irresponsables, poniendo en riesgo
los frágiles equilibrios sociales y medioambientales. Por eso quizás, por
falta de previsión, de responsabilidad y de respuestas gubernamentales, la
sociedad civil se organiza, por razones de sentido común, de
supervivencia.
Esta semana la Fundación Mundial para la Vida Silvestre (WWF) anunciaba
que los glaciares del mundo podrían derretirse en menos de un siglo,
dejando a miles de millones de personas, una gran parte de la población
del planeta desabastecidas de agua y a cientos de miles de pobladores
isleños sin hogar. Este anuncio, que se repite sin haber logrado cambiar
las posiciones de los gobiernos mas responsables por el calentamiento de
la atmósfera, fue dirigido a las 190 naciones que se reúnen en estos días
en Milán, para coordinar esfuerzos que intenten disminuir el aumento de
las temperaturas provocado por los gases de las fábricas y los autos que
cubren el planeta.
El derretimiento de los glaciares del Himalaya afectará a 2000 millones de
personas. El de los Andes perjudicará esencialmente a los campesinos de
Ecuador, Perú y Bolivia que dependen del agua de los glaciares para
combatir la sequía.
Los pobladores de varios archipiélagos del Pacifico ya empezaron a
discutir cuales serán sus nuevas tierras cuando el agua cubra las suyas,
si la temperatura del planeta sigue aumentando.
Sin embargo los EEUU, principales contaminantes atmosféricos del planeta
se negaron a ratificar el Protocolo de Kyoto que era un primer paso para
detener la emisión de los gases invernadero y el aumento de las
temperaturas.
Una de las soluciones preconizadas para reducir el efecto invernadero es
hacer un esfuerzo de investigación y tecnológico que permitan la
aplicación de las fuentes de energía alternativas. Esas fuentes
energéticas alternativas, en algunos países ya tienen un grado de
desarrollo importante, sea por sus investigaciones e inversiones o porque
poseen ventajas comparativas como por ejemplo disponer de grandes ríos o
gas natural o vientos constantes o grandes mareas.
Sin embargo el grave problema al que se enfrenta el mundo no es solamente
el del efecto invernadero sino que hacer cuando no haya mas petróleo. Esa
es la pregunta estratégica para todas las naciones, para el futuro
inmediato, para los próximos años.
Así como un día se termino la edad de piedra, o la edad del bronce, ahora
estamos llegando al fin de la edad del petróleo, que duró un poco mas de
un siglo y que probablemente empezará a tocar su fin en menos de cincuenta
años, con una fase intermedia de combustibles caros, provenientes de
fuentes actualmente poco rentables.
Ese es el tiempo que nos queda para pensar el remplazo energético, para
pensar el futuro del planeta, para elegir los caminos que permitan el
desarrollo social sin la destrucción del medio ambiente.
Seguramente tendremos que cambiar de modelo, de aquella idea que se
instalara y recorriera todo el siglo XX ,de necesitar y producir cada vez
mas energía, por otra, en la que cada ciudadano sea responsable de su
consumo energético.
Para los países que no disponen de petróleo, será necesario seguir
dependiendo del Golfo Pérsico u otras naciones altamente inestables para
su abastecimiento? No sería posible pensar en alianzas petroleras con
Brasil, Argentina o Venezuela y en lugar de pagar el petróleo en divisas
canjearlo por productos nacionales? Un porcentaje de las ganancias de las
empresas de petróleo no podría destinarse a financiar la reflexión, la
formación de personal especializado y proyectos sobre energías
alternativas?
Este es otro amplio y complejo sector de reflexión para la sociedad civil,
ya que la mayor parte de los gobiernos, una vez mas actúan en nombre de
intereses, de presiones, de lobbies, midiendo el mundo en plazos
electorales y no en los tiempos necesarios para identificar las nuevos
equilibrios compatibles con la vida, a la manera de responder a las
necesidades actuales sin comprometer los recursos del futuro.
Otra positiva noticia que nos llega desde el ámbito de la sociedad civil
organizada es el Acuerdo de Ginebra por la paz entre el Estado Palestino e
Israelm firmado el lunes y elaborado por iniciativa de organismos de la
sociedad civil. Después de arduas, a veces dolorosas y prolongadas
negociacionesm israelíes y palestinos elaboraron un documento en el que se
establecen las reales condiciones para alcanzar la paz entre sus pueblos,
con el apoyo del gobierno suizo.
La sociedad civil encontró los caminos para buscar las convergencias,
desautorizando de esa manera la construcción de muros, las bombas, la
destrucción de viviendas, las masacres civiles, los campos de
concentración.
Una vez mas la cordura y el sentido común llega con un mensaje de paz
desde la sociedad civil.
No habrá llegado la hora de organizar un referéndum sobre la paz en Medio
Oriente que permita saber que quieren los pueblos israelíes y palestinos,
que piensan los iraquies de la ocupación de su territorio, todos los
pueblos en conflicto?
No es la consulta popular la mejor practica de democracia? No habrá
llegado el momento de que sean los pueblos quienes definan los ejes en
torno a los cuales se articulará la paz, el desarrollo, la mundialización,
el modelo económico, las alternativas energéticas?
Para ello la sociedad civil deberá organizarse, los medios de prensa
asumir plenamente su responsabilidad informativa, los políticos ser
verdaderos representantes de las decisiones emanadas del voto, la
educación estar al alcance de todos los ciudadanos. De esta manera quizás
logremos recuperar poco a poco la motivación política de los jóvenes y su
participación en las decisiones en que se compromete su futuro, generar
nuevas formas de solidaridad, de valores que hagan posible la convivencia,
retener a los miles de ciudadanos que emigran de un país en el que
perdieron las esperanzas, hacer renacer las utopías desde el sentido común
de los ciudadanos y ponerlas como bandera del modelo de sociedad que
quisieran construir, el modelo de país en el que sea posible vivir.
Quizás no sea tan complejo, hay que ponerse en marcha, asumir la
responsabilidad de participar en la construcción del futuro, empezando por
votar.
Los cuatrocientos mil uruguayos que residen en el exterior del pais no
pueden hacerlo, sin embargo son ciudadanos del mismo planeta fragilizado,
de un mundo global en el que las fronteras desaparecen y desearían
participar responsablemente en la generación de un nuevo mundo. Por eso,
simbólicamente, es que en Paris y en Toulouse el domingo habrá también
elecciones con papeletas rosadas y celestes, en las que se votará
sobretodo por un nuevo Uruguay, sin excluidos.
Paris, Francia Fernando Lema. http://www.fernandolema.com.ar
|